El síndrome de la Apnea del sueño es un trastorno en el cual las personas detienen su respiración durante el sueño. La mayoría de las personas que sufren de Apnea roncan, pero no todos los roncadores sufren de Apnea.
Es un síntoma que requiere una adecuada y cuidadosa evaluación. Aparece como una alteración de la cantidad o calidad del sueño.
Durante el sueño los músculos se relajan mucho más que durante el período de la vigilia, relajación que incluye a los músculos implicados en la respiración. Tal proceso en algunas personas no causa problemas y para ellos el sueño es un tiempo de descanso reparador. Sin embargo, por motivos aún desconocidos, algunos individuos muestran una musculatura en la zona de la faringe que se relaja en forma excesiva, lo cual compromete la respiración. En este caso, el período de sueño ya no es un tiempo de descanso y surgen riesgos que comprometen la salud . Otros individuos, muestran una relajación normal de la musculatura durante el sueño, pero no respiran bien pues su faringe es más estrecha que lo normal. Esto les produce una oclusión respiratoria. En otras ocasiones, el problema reside en ciertas áreas del cerebro que controlan la respiración y el centro respiratorio. En este problema preciso, el cerebro omite enviar las órdenes pertinentes a la musculatura que mantiene la respiración y la persona tiene apneas o pausas respiratorias.
Existen dos tipos de Apnea
Apnea Obstructiva:
Apnea Central:
En esta apnea las vías aéreas superiores se mantienen abiertas, pero deja de funcionar el diafragma y la musculatura torácica mientras la persona duerme. Los niveles de oxígeno en la sangre disminuyen lo cual acarrea variadas consecuencias sobre las funciones del organismo sobre todo a nivel cardiovascular
El diagnóstico de la Apnea del sueño debe realizarse en un Centro del Sueño especializado y requiere de al menos una polisomnografía nocturna. La polisomnografía se realiza en un laboratorio de sueño donde el paciente debe pasar una noche. Se le colocarán diversos electrodos sobre la piel en distintos lugares del cuerpo, para registrar ondas cerebrales del sueño, actividad muscular, frecuencia cardíaca y movimientos oculares. Este examen no provoca molestias ni dolores al paciente a quien se le solicita dormir como lo hace todas las noches. Un tecnólogo especialista en el sueño monitorea al paciente durante toda la noche. Los resultados son evaluados por un médico experto en el sueño y el diagnóstico es realizado con un plan de tratamiento ajustado a las necesidades del paciente.
La decisión de cómo tratar a un paciente depende de la etiología de la obstrucción, de la gravedad de los síntomas y de los datos que nos aporta la polisomnografía. En general, en ausencia de una anomalía corregible, el tratamiento comprende una reduccion de peso y el aplicar una presión continua por la nariz (CPAP : Continuous Positive Airway Pressure) mediante un pequeño compresor de aire portátil. Este procedimiento impide que se colapse la vía aérea superior durante el sueño y es la solución más fácil y eficaz para suprimir las apneas nocturnas. Además, con este método también se suprime el ronquido de forma inmediata y completa.
El personal que forma el equipo del Centro del Sueño tiene una amplia y reconocida experiencia en el síndrome de la Apnea Obstructiva del Sueño, disponiendo de las instalaciones adecuadas y de la más avanzada tecnología para realizar el correcto diagnóstico y tratamiento de los pacientes.