Los ronquidos son a menudo un problema social, en la cual se ven afectados el convivir en pareja y la relación con los pares. Además, puede ser la presentación inicial y más evidente de una enfermedad relevante, como la apnea obstructiva del sueño. Esta condición se relaciona con serios trastornos de la salud general, incluyendo mayor frecuencia de eventos cardiovasculares y cerebrales.
El sonido se genera al existir una obstrucción al paso del flujo aéreo a través de la nariz y boca. Dado que esta región anatómica no presenta una estructura rígida de sostén, el movimiento de las paredes, su vibración y acercamiento generan los ronquidos.
Existen diversos factores que contribuyen a la generación de los ronquidos, siendo los más relevantes:
Hipotonía muscular a nivel de cavidad oral y faringe, por lo que las paredes musculares y la lengua tienden a colapsar durante etapas del sueño profundo
Anatomía de la cavidad oral y faringe en que un aumento de volumen puede provocar una significativa disminución del calibre de la vía aérea. Los ejemplos más clásicos son la hiperplasia de adenoides y/o amígdalas, y el paladar blando y úvula elongados.
Alteraciones nasales, en las cuales enfermedades nasosinusales obstructivas (desviación septal) o enfermedades funcionales (rinitis) pueden provocar un efecto potenciador sobre el ronquido
Factores exógenos, como el consumo de alcohol o fármacos pueden provocar hipotonía muscular y con ello aumentar los ronquidos